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quinta-feira, 14 de fevereiro de 2013

Compilación de correos


§  EL BIEN COMUN Y LA LIBERTAD INDIVIDUAL [1 actualización]

















Texto
de la respuesta del Senador Marco Rubio,
Discurso
de Barack Obama sobre el Estado de La Unión:
A
continuación, Rubio grabó el mismo discurso en Español para las
cadenas de habla Hispana:
http://www.elnuevoherald.com/2013/02/13/1406614/texto-de-la-respuesta-del-senador.html

Buenas
noches. Soy Marco Rubio. Me siento bendecido por servir al estado de
la Florida en el Senado de los Estados Unidos. Quiero felicitar al
presidente Obama por el comienzo de su segundo mandato. Esta noche,
tengo el honor de responder a su discurso sobre el Estado de la Unión
en nombre de mis colegas republicanos. Me siento especialmente
honrado de estar dirigiéndome a nuestros valientes hombres y mujeres
que prestan servicio en las fuerzas armadas y en cargos diplomáticos
alrededor del mundo. Aunque están lejos de nosotros, siempre están
en nuestras oraciones.
El
discurso sobre el Estado de la Unión siempre es un buen recordatorio
de que lo que tenemos aquí en los Estados Unidos es especial.
Durante casi toda la historia, la gente ha estado atrapada en
sociedades estancadas, donde la misma gente siempre se mantiene en la
cima y todos los demás nunca tuvieron una oportunidad.
Pero los
Estados Unidos es excepcional porque, aquí, creemos que cada ser
humano, en cada una de sus etapas, es preciosa, y que todo ser humano
tiene un derecho dado por Dios a llegar tan lejos como sus talentos y
trabajo les permitan.
Como
para la mayoría de los estadounidenses, este ideal es personal. Mis
padres emigraron aquí en búsqueda de oportunidad para mejorar sus
vidas y ofrecer a sus hijos la posibilidad de una vida mejor. Ellos
lograron ser parte de la clase media, mi padre trabajando de barman y
mi madre de cajera y camarera. Yo no heredé dinero de ellos. Pero
heredé algo aún mejor – la oportunidad de hacer realidad mis
sueños.
Esta no
es sólo mi historia. Aunque los detalles son diferentes para cada
persona, cada estadounidense también tiene una historia especial.
Esta es la increíble historia de los Estados Unidos.
Esta
oportunidad – de ser parte de la clase media o más, sin importar
donde se inició uno en la vida – no provino del gobierno. Se trata
de una economía vibrante en la que la gente arriesga su propio
dinero para abrir negocios. Y cuando tienen éxito, emplean a más
personas, que a su vez invierten o gastan su dinero, ayudando a otros
a iniciar un negocio y crear puestos de trabajo.
Presidentes
en ambos partidos – desde John F. Kennedy a Ronald Reagan – han
reconocido que nuestra economía de libre empresa ha sido la fuente
de prosperidad para nuestra clase media.
Pero el
presidente Obama cree que es la causa de nuestros problemas. Él cree
que nuestra crisis económica sucedió porque nuestro gobierno no
cobró más impuestos, no gastó más ni controló más. Y, como lo
escucharon esta noche, su solución es darle al gobierno más dinero
para gastar.
Esta
idea – que el gobierno siendo demasiado pequeño es lo que creó
nuestros problemas – no es cierta. De hecho, la causa de nuestros
recientes problemas fue una crisis de vivienda creada por las
políticas irresponsables del gobierno.
Y, la
idea de que un gobierno que gaste más es la mejor forma de ayudar a
la clase media es una idea que ha fracasado siempre que se ha
implementado.
Más
gobierno no les ayudará a salir adelante. Les mantendrá estancados.
Más
gobierno no les brindará más oportunidades. Les limitará.
Y más
gobierno no inspirará nuevas ideas, nuevos negocios y nuevos puestos
de trabajo en el sector privado. Crea más incertidumbre.
Porque
el gobierno crea reglas y leyes complicadas que un pequeño negocio
no tiene el dinero para cumplir con ellas.

Porque
le sube los impuestos a los dueños de empresas quienes después
pasan el costo a sus empleados a través de menos horas de trabajo,
salarios más bajos y la eliminación de puestos de trabajos.
Y es así
como muchos programas del gobierno que se pronuncian a favor de la
clase media, al fin los lastiman a ustedes.
Por
ejemplo, el programa Obamacare estaba supuesto ayudar a las personas
de clase media a obtener seguro médico. Pero ahora, algunos están
perdiendo sus planes de salud. Y ya que Obamacare creó costosos
requisitos para empresas con más de 50 empleado, ahora muchas de
estas empresas no están empleando. Y algunas incluso están
despidiendo o reemplazando empleados de tiempo completo por
trabajadores de tiempo parcial.
¿Ahora,
esto significa que no hay un papel legítimo para el gobierno? Claro
que no. Sí tiene un papel crucial en protegernos, hacer cumplir las
reglas y ofrecernos cierta seguridad frente los riesgos de la vida
moderna. Pero ese papel lo limita nuestra Constitución. Y nuestro
gobierno no puede cumplir su papel esencial cuándo ignora esos
límites.
Hay
razones válidas para estar preocupados por el plan del presidente
para crecer el gobierno. Pero cuando algunos de nosotros cuestionamos
la agenda del presidente, él y sus aliados usualmente responden
atacando nuestros motivos.
Si se le
señala que no importa cuántas leyes aprobamos, nuestro gobierno no
puede cambiar el clima, se nos acusa de querer agua sucia y aire
sucio.
Si
sugerimos que debemos fortalecer nuestros programas de protección
social, dándole más flexibilidad a los estados para manejarlos, él
nos acusa de querer dejar a las personas mayores y discapacitadas
para que se cuiden por sí mismas.
Y esta
noche, él hasta nos criticó por negarnos a subir los impuestos para
evitar recortes a nuestras fuerzas armadas – recortes que él mismo
propuso, en primer lugar.
Pero su
ataque favorito es que aquellos que no apoyan su agenda – sólo
están preocupados por los ricos.
Señor
Presidente, yo todavía vivo en el mismo vecindario de la clase
trabajadora donde crecí. Mis vecinos no son millonarios. Son
jubilados que dependen del Seguro Social y Medicare. Son trabajadores
que tienen que levantarse temprano en la mañana e ir a trabajar para
pagar las cuentas. Son inmigrantes que vinieron aquí porque estaban
permanentemente sumidos en la pobreza en los países donde el
gobierno dominaba la economía.

Los
impuestos y gastos de déficit que usted desea le quitarán a los
trabajadores de la clase media su aumento salarial, beneficios y tal
vez incluso sus puestos de trabajo. Y lastimará a las personas
mayores porque no hace nada para salvar a Medicare y el Seguro
Social.

Entonces
señor Presidente, no me opongo a sus planes porque quiero proteger a
los ricos. Me opongo a sus planes, porque quiero proteger a mis
vecinos.
Y
personas como ellos que no necesitan un plan que haga crecer el
gobierno. Ellos quieren un plan para hacer crecer nuestra clase
media.
El
crecimiento económico es la única forma legítima para ayudar a
crecer la clase media. Desafortunadamente, nuestra economía se
contrajo durante el último trimestre de 2012.
Pero si
pudiéramos hacer que la economía creciera un 4 por ciento por año,
se crearían millones de empleos para la clase media. Y esto podría
reducir nuestro déficit en casi 4 trillones de dólares durante la
próxima década.
No hay
ningún aumento de impuestos que pueda logar eso. Aumentando los
impuestos no va a crear puestos de trabajo en el sector privado. Y no
existe un aumento de impuestos realista que pueda reducir nuestra
deuda por casi 4 trillones de dólares. Esa es la razón por la cual
yo espero que el presidente abandone su obsesión de aumentar los
impuestos y trabaje con nosotros para lograr este tipo de crecimiento
real en nuestra economía.
Una de
las maneras más rápidas en que podemos promover el crecimiento es a
través de nuestra industria energética. La energía solar y del
viento debe ser parte de nuestra estrategia. Pero Dios ha bendecido a
nuestro país con recursos naturales, incluso carbón, petróleo y
gas natural. En vez de seguir desperdiciando el dinero del
contribuyente en apoyar compañías en bancarrota como Solyndra,
debemos abrir las tierras federales para explorar más energía en
forma segura y responsable. También debemos reformar las
regulaciones para que sean razonables y basadas en el sentido común.
Eso ayudará a crear mejores empleos para la clase media en la
industria energética, y traerá de nuevo la producción industrial
de lugares como la China.
Simplificando
nuestro código tributario también ayudará a crear oportunidades
para la clase media al hacerlo más sencillo para las pequeñas
empresas que buscan contratar a nuevos empleados.
Y
estamos de acuerdo con el presidente de que debemos reducir nuestros
impuestos corporativos – que actualmente son entre los más altos
del mundo – para que nuestras compañías tengan más incentivo
para traer su dinero y puestos de trabajo aquí, desde el extranjero.
También
podemos ayudar a que nuestra economía crezca si tenemos un sistema
de inmigración legal que nos permita atraer a los mejores y más
brillantes profesionales del mundo y asimilarlos a nuestra forma de
vida. Necesitamos una solución responsable y permanente para el
problema de los que están aquí ilegalmente. Pero primero tenemos
que cumplir con las promesas del pasado, asegurar nuestras fronteras
y aplicar nuestras leyes.
Más
allá de estos temas, un sistema educativo que le dé a la gente las
habilidades y conocimientos que necesitan para los trabajos de la
clase media de hoy y mañana – es otra forma en que podemos
fomentar el crecimiento de la clase media.
Necesitamos
que los distritos escolares locales ofrezcan cursos de enseñanza más
avanzados y con más formación profesional y entrenamiento para
carreras.
Tenemos
que ofrecer a todos los padres, especialmente a los padres de niños
con necesidades especiales, la oportunidad de enviar a sus hijos a la
escuela pública o privada de su elección.
Y porque
la matrícula universitaria ha crecido tan rápidamente, tenemos que
cambiar la forma en que pagamos la educación superior.
Yo apoyo
la ayuda financiera federal. Yo nunca habría podido ir a la
universidad sin esta ayuda. Pero la cuestión de estos programas no
es sólo gastar más dinero; es de mejorarlos y modernizarlos.

La
fuerza laboral de este siglo no debe aceptar las soluciones
educativas del siglo pasado. Los estudiantes de hoy no son sólo de
18 años de edad. Son los veteranos que regresan de la guerra. Son
los padres solteros que deciden obtener la educación que necesitan
para ganar un salario decente. Y son los trabajadores que han perdido
los empleos que nunca volverán y necesitan ser re-entrenados.
Necesitamos
ayuda estudiantil que no discrimine contra los programas de los que
dependen los estudiantes de mayor edad – como cursos en el
Internet, o programas que le dan crédito por experiencia laboral.
Cuando
yo terminé mis estudios, debía más de cien mil dólares, una deuda
que terminé de pagar hace apenas unos meses. Hoy, muchas personas
enfrentan enormes deudas de préstamos estudiantiles. Tenemos que
encontrar una forma de dar a los estudiantes más información sobre
los costos y beneficios de los préstamos estudiantiles que están
pidiendo.
Todas
estas medidas ayudarán a que crezca nuestra economía. Pero no
podremos sostener una clase media vibrante si no resolvemos nuestra
deuda nacional.
Cada
dólar que el gobierno toma prestado es dinero que no está creando
puestos de trabajo al ser invertido en una empresa. Y la
incertidumbre causada por la deuda es una razón por la cual muchas
empresas no están contratando a nuevos empleados
Al
presidente le gusta echar la culpa sobre la deuda al presidente Bush.
Pero el presidente Obama creó más deuda en cuatro años que el
presidente Bush creo en ocho.
La
verdadera causa de nuestra deuda es que el gobierno ha estado
gastando un trillón de dólares más de lo que recibe en impuestos
cada año. Por eso necesitamos una enmienda a la Constitución que
requiere un presupuesto balanceado.
Y la
gran parte de nuestra deuda se debe a programas con gastos
controlados por la ley. Uno de estos, Medicare, es especialmente
importante para mí. Proporcionó a mi padre el cuidado que
necesitaba para combatir el cáncer y en última instancia morir con
dignidad. Y paga por el cuidado que mi madre recibe hoy día.
Yo nunca
apoyaría ningún cambio a Medicare que haga daño a las personas
mayores como mi madre que se encuentran actualmente en el programa.
Porque cualquiera que esté a favor de dejar Medicare exactamente de
la forma en la que está ahora, está a favor de su bancarrota.
Los
republicanos ya hemos ofrecido un plan detallado y creíble que ayuda
a salvar a Medicare sin afectar a los jubilados de hoy. ¿En vez de
jugar juegos políticos con Medicare, cuándo el presidente va a
ofrecer su plan para salvarlo? Esta noche hubiera sido un buen
momento para ofrecerlo.
Obviamente,
enfrentamos otros retos. Todos sentimos el dolor tras la reciente
tragedia en Connecticut. Necesitamos lidiar con la violencia en
nuestro país. Pero disminuyendo los derechos constitucionales de los
estadounidenses bajo la Segunda Enmienda no es la manera de hacerlo.
Y en el
extranjero, los Estados Unidos sigue siendo indispensable para
realizar las metas de libertad, paz, prosperidad y la protección de
los derechos humanos. El mundo es más estable porque los Estados
Unidos es el país más poderoso. Pero no podemos seguir siendo la
nación más poderosa, si no tenemos una economía sostenible.
En los
dos años que yo he estado aquí en Washington, nada me ha frustrado
más que el flujo constante de falsas opciones entre las que siempre
se nos pide escoger – como las que el presidente presentó esta
noche.
No
tenemos que escoger entre un gobierno grande o las grandes empresas.
En lugar de eso, necesitamos un gobierno limitado pero eficaz que
permita a las pequeñas y nuevas empresas crear empleos para la clase
media.
No
tenemos que subir los impuestos para evitar los devastadores recortes
a nuestras fuerzas armadas. Los republicanos hemos aprobado un plan
que reemplaza estos recortes con reformas responsables.
Para
balancear nuestro presupuesto, no tenemos que escoger entre impuestos
más altos o negarles a las personas la ayuda que necesitan del
gobierno. En lugar de eso, vamos a permitir que la economía crezca
para que estemos creando nuevos contribuyentes, en vez de nuevos
impuestos, y para que nuestro gobierno pueda seguir ayudando a los
que realmente necesitan ayuda.
Y la
verdad es que todos nuestros problemas no pueden ser solucionados por
el gobierno. Muchos son causados por la descomposición moral en
nuestra sociedad. Y las respuestas a estos desafíos se encuentran
principalmente en nuestras familias y nuestras creencias, no en
nuestros políticos.
A pesar
de nuestras diferencias, yo se que ambos los republicanos y los
demócratas aman a nuestro país. Le pido a Dios que podamos unirnos
a resolver nuestros problemas, porque las opciones ante nosotros
tendrán un impacto profundo.

Si
podemos hacer que nuestra economía crezca nuevamente, nuestros hijos
serán como nunca los estadounidenses más prósperos. Y si no lo
hacemos, entonces nosotros siempre seremos conocidos como la
generación responsable por dejar caer en decadencia a los Estados
Unidos.
En un
momento cuando nuestra política ha venido convirtiéndose en un
teatro, donde un enfrentamiento tras otro termina en operaciones a
corto plazo que hacen poco o nada sobre nuestros verdaderos
problemas, algunos creen que no somos capaces de tomar la decisión
correcta.
Pero
nuestra fortaleza nunca ha venido de la Casa Blanca o del Capitolio.
Ha venido siempre de nuestro pueblo. Un pueblo unido por la idea


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